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Palau

Edificio

El Palau de la Música de València fue inaugurado el 25 de abril de 1987. Diseñado por el arquitecto José María García de Paredes, cuenta con una gran sala sinfónica para 1.781 espectadores y una sala de cámara, con 417 butacas.

Si algo ha hecho famoso al auditorio valenciano es su excepcional acústica, referente en Europa y alabada unánimemente por cuantas orquestas, solistas y  cantantes han actuado en él.

El Palau es sede de la Orquesta de València, la principal formación de la ciudad, que cumple ahora 75 años de vida y que constituye el eje principal de la actividad musical del auditorio.

Otras salas – Lucrecia Bori, Martín y Soler y  de Exposiciones, además del magnífico vestíbulo acristalado de los Naranjos, convierten el auditorio en un centre cultural de enorme vitalidad y dinamismo, repleto de actividad durante once meses al año.

En 2002, el auditorio fue ampliado con un anexo subterraneo, integrado en el paisaje del cauce del  Turia por el proyecto de Eduardo de Miguel. En estas nuevas instalaciones se desarrolla una intensa actividad administrativa, ensayos, cursos, además de albergar un gran archivo y centro de documentación musical.

Espacios del Palau

En cuanto a su contenido, el edificio principal del Palau consta, tras la reforma, de dos salas de concierto, una para música sinfónica y otra de cámara; dos salas de conferencias, una sala de exposiciones, zona de camerinos, salas de prensa y autoridades, vestuarios, taquillas, guardarropía y tienda.

La sala principal, denominada desde mayo de 1995 José Iturbi, tiene 1781 localidades. Es la sala más emblemática, la imagen –junto con la fachada- más visible del Palau, donde tienen lugar los ciclos sinfónicos. Cuenta además con un escenario de 190m2 de superficie y un foso que durante los conciertos está cubierto por las dos primeras filas de butacas, pero que, en ocasiones especiales, se ha destapado para producciones de ópera escenificada. Las primeras butacas se distribuyen en forma de abanico en dos pisos frente a la orquesta y el resto en palcos a modo de graderíos, a ambos lados y detrás del escenario, de modo que los músicos queden envueltos por el público.

La Sala Joaquín Rodrigo tiene capacidad para 420 espectadores. Dispone de un único graderío en forma de abanico y en ella tienen lugar los conciertos de cámara y los recitales líricos. Acoge grandes ciclos como el de Solistas Internacionales, Lied, Música Antigua y Barroca, Taller de ópera, etc.

 

 

Uno de los compositores valencianos con más relieve internacional, Vicente Martín y Soler, dio nombre a la hasta entonces denominada Sala C en junio de 2001. Por su parte, la Sala D, tomó el nombre de una de las voces míticas valencianas: Lucrecia Bori. La encargada de descubrir la placa conmemorativa, el 30 de octubre de 2001, fue otra de nuestras voces internacionales que ha recogido el relevo de la Bori: la soprano Isabel Rey.

Ambas salas pueden acomodar unas 96 personas y son el escenario ideal de conferencias, lecturas poéticas, ciclos literarios, reuniones, congresos y exposiciones de pequeño formato.

La Sala de Exposiciones se encuentra situada en el mismo plano que la Sala Joaquín Rodrigo y las salas de conferencias. Con 250m2, este espacio multiuso acoge exposiciones.

Espacios